andrés aguilera y equipo

Andrés Aguilera y su equipo en Cabimer

Andrés Aguilera: «Cada cáncer es diferente, pero estamos más cerca de controlarlo»

El cáncer de mama y el de próstata son dos de los tumores más frecuentes entre mujeres y hombres (respectivamente) y constituyen el objetivo del proyecto de investigación en el que trabajan tres grupos de científicos -coordinados por Andrés Aguilera- en el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer) en Sevilla. El propio Andrés Aguilera dirige uno de los grupos -junto a Rosa Luna- y Pablo Huertas y José Carlos Reyes los otros dos.

Hemos querido acercarnos un poco más a estos investigadores, sus motivaciones, sus avances… en una conversación con Andrés Aguilera, Pablo Huertas, José Carlos Reyes y Rosa Luna en la que podremos conocer mejor uno de los proyectos co-financiados por la Fundación Vencer el Cáncer.

Empezamos repasando sus trayectorias:

Andrés Aguilera, coordinador del proyecto

Tras dos períodos de post-doctorado en la Universidad de Darmstadt (Alemania) y el NYU Medical Center (EE.UU.), Andrés Aguilera comenzó su propio laboratorio en la Universidad de Sevilla en 1991. En septiembre de 2007 se incorporó como fundador e investigador principal (IP) a un Centro de Biomedicina nuevo en Sevilla, CABIMER, como Jefe del Departamento de Biología Molecular, en el que fue Vice-Director Científico desde 2010 a 2012. Desde Abril de 2016 es Director científico de CABIMER. Su investigación ha sido financiada por fondos competitivos del Gobierno español, la Unión Europea, el European Research Council (ERC), la Fundación Europea de la Ciencia, el Programa de Ciencia Human Frontier o la Worldwide Cancer Research, entre otros . Ha completado la formación de 30 estudiantes de doctorado y ha supervisado el trabajo de más de 25 investigadores postdoctorales, creando una escuela de jóvenes investigadores de gran éxito que ahora dirigen sus propios laboratorios.

Ha publicado más de 200 artículos y revisiones originales. Es miembro electo de EMBO, miembro del Consejo Editorial de varias revistas internacionales de alto impacto (EMBO J, EMBO Rep., eLife, Mol. Cell Biol., Mol Gent Genom., etc.); miembro de varios comités internacionales de evaluación de varios centros de investigación (España, Francia, Chequia). Ha recibido varios Premios Científicos (Premio Francisco Cobos de Investigación en Biomedicina, Premio Carmen y Severo Ochoa de Investigación, Premio Columela de Investigación en Salud de la Junta de Andalucía; Premio FAMA de Investigación de la Universidad de Sevilla, etc.). Es Catedrático de Genética de la Universidad de Sevilla.

José Carlos Reyes

José Carlos Reyes es Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad de Sevilla. Realizó su tesis doctoral en el Instituto de Bioquímica Vegetal y Fotosíntesis (IBVF) entre 1990 y1994. Posteriormente realizó una estancia postdoctoral en el Instituto Pasteur de París, donde comenzó sus estudios sobre remodelación de la cromatina y epigenética en mamíferos. Tras una breve estancia como profesor invitado en el National Institut of Health en Bethesda, USA, en el 2000 obtuvo una plaza en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y comenzó su propio laboratorio en el IBVF en Sevilla. En 2002 obtuvo el premio para Jóvenes Investigadores de la Academia Sevillana de Ciencias.

En la actualidad dirige un grupo de investigación y es Director del Departamento de Biología del Genoma en el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (CABIMER). Ha publicado más de 75 artículos sobre distintos temas siempre relacionados con la expresión génica, la cromatina y la epigenética.

Pablo Huertas

Pablo Huertas se doctoró en Biología Molecular y celular en el año 2004 por la Universidad de Sevilla. A continuación, estuvo trabajando hasta el año 2010 en el Gurdon Institute of Cancer Research and Developmental Biology como investigador postdoctoral. En el año 2010 se incorporó a CABIMER como investigador junior, e inició su propio grupo de investigación. Desde entonces, ha estado trabajando en la relación de la reparación del ADN con diversas enfermedades, incluido el cáncer. Sus descubrimientos han sido publicados en revistas de prestigio internacional. Su labor es posible gracias a financiación obtenida en convocatorias regionales, nacionales y europeas.

Rosa Luna

Rosa Luna es  Doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad de Sevilla (1995). Tras su doctorado en Biología Molecular realizó una estancia postdoctoral en el Institut Cochin de Génétique Moléculaire, INSERM –París en temas de señalización y muerte celular (1996-1998) y una estancia postdoctoral en el CSIC (1999-2001) en temas relacionados con la oncogénesis. En 2001 se unió al grupo de Inestabilidad Genética y Cáncer del Departamento de Genética-CABIMER, y desde entonces colabora en el estudio de factores humanos relevantes para la expresión génica, la estabilidad el genoma y el cáncer. En 2010 obtuvo una plaza de Profesor Titular de Genética de la Universidad de Sevilla y actualmente compagina su labor docente en la Facultad de Biología con la investigadora en el Centro CABIMER. 

Equipo de investigación contra el cáncer de mama y próstata – Cabimer

VEC – ¿En qué consiste este proyecto que usted coordina?

Andrés Aguilera – Respondiendo por todos, el proyecto consiste en identificar potenciales fármacos anti-tumorales entre un conjunto específico de moléculas pequeñas que tengan un claro efecto en tres elementos que controlan la homeostasis del genoma: inestabilidad genómica asociada a la transcripción y la reparación y señalización de roturas cromosómicas de doble cadena, el impacto de la epigenética en estos procesos y la transición epitelio-mesénquima. Todos son procesos claves en el origen y desarrollo del cáncer. En el proyecto participan tres grupos de investigación del CABIMER. Uno dirigido por mi conjuntamente con Rosa Luna, y los otros dos dirigidos por José Carlos Reyes y Pablo Huertas dirigen los otros dos.

Entrando un poco mas en detalles, hemos definido estructuras de ácidos nucleicos que interfieren con procesos básicos de la célula y que dañan y alteran el genoma. Perseguimos identificar compuestos que potencien estas estructuras y que puedan ser usados en combinación con otros fármacos en estrategias de letalidad sintética para conseguir frenar el crecimiento de las células tumorales frente a las células normales.

Igualmente nos dedicamos a identificar factores que intervienen en los primeros pasos de la reparación de roturas cromosómicas, ya que sus mutaciones generan una alta propensión a cáncer o están asociadas al mismo, y en especial los tumores de mama y próstata.

Por último, estudiamos el proceso conocido como transición de epitelio a mesénquima por el que las células cambian su forma y sus características haciéndolas mucho más móviles, e invasivas. Cuando células de un tumor adquieren características mesenquimales pueden soltarse del tumor originario, meterse en los vasos sanguíneos y colonizar otros tejidos dando lugar a tumores secundarios, lo que llamamos normalmente metástasis, que es la mayor causa de muerte en los enfermos de casi cualquier tipo de cáncer y muy especialmente en caso del de mama y próstata. Intentamos entender cómo ocurren los cambios en la expresión de los genes que hacen que una célula pase a tener unas características metastáticas.

VEC – ¿Cuál es el objetivo de este trabajo?

«El proyecto se centra específicamente en cáncer de mama y de próstata, al ser los que tienen la prevalencia más alta de todos los tumores en mujeres y hombres.»

AA – El objetivo conjunto es utilizar métodos de detección simples con una colección de moléculas pequeñas, además de un grupo pre-seleccionado de compuestos anti-tumorales potenciales por su capacidad para alterar el estado de la cromatina, inducir la transcripción asociada a la inestabilidad genómica o alterar la señalización y reparación de roturas, así como identificar mecanismos implicados en metástasis a nivel de la regulación de los genes e identificar tanto marcadores que predigan que un tumor es potencialmente metastático como posibles dianas para el diseño de fármacos.

Pretendemos, a largo plazo, explorar la posibilidad de un tratamiento combinado con diferentes fármacos que se pueda traducir fácilmente a la atención de los pacientes. El proyecto se centra específicamente en cáncer de mama y de próstata, al ser los que tienen la prevalencia más alta de todos los tumores en mujeres y hombres, respectivamente. Igualmente pretendemos.

VEC ¿Qué supondrá para los pacientes este trabajo?

AA – Es pronto para aventurar; pero confiamos que abra expectativas de diagnósticos y sirvan para explorar nuevos tratamientos más específicos

Jose Carlos Reyes – En el caso de identificar marcadores que predigan de forma temprana que un tumor es potencialmente metastático, esto sería de gran ayuda para la decisión de aplicar o no aplicar determinados programas de quimioterapia a pacientes tras la cirugía.  Por otra parte, la identificación de dianas terapéuticas, es decir, proteínas para las cuales se pueden diseñar fármacos que alteren su función, supondría, a medio plazo, la ampliación de las posibilidades terapéuticas.

Rosa Luna – Esperamos que este trabajo sirva de base para seleccionar nuevos compuestos con potencial para ser analizados en fases clínicas de terapias combinadas y así se aumente el abanico de posibilidades terapéuticas ya existentes.

Uno de los objetivos es entender porque existe una respuesta tan diferente a los tratamientos dentro del mismo tipo de tumor.

Pablo Huertas: Uno de los objetivos es entender porque existe una respuesta tan diferente a los tratamientos dentro del mismo tipo de tumor. Por ejemplo, en el cáncer de mama casi toda la mortalidad y morbilidad están asociadas a un subtipo, el llamado triple negativo, que afortunadamente no es el más abundante. Lo que pretendemos entender son las razones que marcan esta gran diferencia entre subtipos de un mismo cáncer.

VEC – ¿En qué plazos podría ser una realidad?

AA – En la investigación biomédica no se pueden establecer plazos. Cuando se define un nuevo compuesto con potencial, son muchas las pruebas antes de llegar a los ensayos clínicos y su aprobación para el uso en Medicina. Creo que no es prudente generar expectativas que pueden no ser realistas.

JCR – La identificación de marcadores podría hacerse una realidad en uno o dos años. Sin embargo, aunque la identificación de factores drogables podría ser rápida, el diseño y validación de posibles fármacos es un proceso muy largo que llevará muchos años.

«Esperamos poder aplicar nuestros conocimientos adquiridos tras años de investigación básica en este proyecto.»

RL – Los resultados de investigación no son nunca inmediatos porque necesitan diferentes etapas de observación y validación, pero esperamos poder aplicar nuestros conocimientos adquiridos tras años de investigación básica en este proyecto.

PH: Es difícil predecir el horizonte temporal, ya que hay demasiados imponderables para hacer una predicción exacta.

VEC ¿En qué medida es este proyecto importante para la sociedad teniendo en cuenta la incidencia de esta enfermedad?

PH – Los tumores de mama y próstata son los de mayor prevalencia específicamente en hombres y en mujeres.  La prevalencia, por diferenciarlo de la incidencia, es el número de enfermos que en un momento dado conviven con la enfermedad. Así, otros tienen más incidencia (se diagnostican más nuevos casos), pero el número de casos que están simultáneamente enfermos es menor. Son tumores con buen diagnóstico en general. Sin embargo, en ambos casos existen subtipos con una respuesta pobre al tratamiento. Antes comentábamos el caso de los triple negativos.

JCR: La investigación es un proceso basado en hipótesis que tiene siempre un componente de incertidumbre. En numerosas ocasiones, investigaciones que, a priori, era difícil pensar que serían útiles se convierten en grandes adelantos para la sociedad, mientras que otras encaminadas a obtener resultados prácticos no son de gran utilidad. Nuestra predicción es que estas investigaciones serán de utilidad para la sociedad en un futuro medio. Pero, como mínimo, lo que sí es seguro es que ampliaremos el conocimiento sobre estos procesos, lo cual servirá de base para que otros estudios desemboquen en aplicaciones directas en la lucha contra el cáncer.

«El trabajo está enfocado para ser aplicado a terapias contra el cáncer de mama y el cáncer de próstata, dos tipos de cáncer con una alta incidencia en la población.»

RL. El trabajo está enfocado para ser aplicado a terapias contra el cáncer de mama y el cáncer de próstata, dos tipos de cáncer con una alta incidencia en la población.

VEC – En la parte más personal para conocer qué motiva a un científico, ¿qué os ha llevado a dedicaros a la investigación oncológica?

AA – La implicación de respuesta celular al daño como principal causante de los procesos tumorales, un tema de extraordinario interés básico que es central para entender el proceso tumorigénico y una pieza clave para definir nuevas herramientas de diagnostico y nuevas terapias.

«El cáncer es la enfermedad más paradigmática, más característica, de nuestro tiempo por lo que requiere una amplia atención por parte de los científicos en la actualidad.»

JCR – El cáncer es la enfermedad más paradigmática, más característica, de nuestro tiempo por lo que requiere una amplia atención por parte de los científicos en la actualidad. Más de 130.000 personas mueren de cáncer en España todos los años. Es un reto para la sociedad y no podemos ni debemos olvidar que es la sociedad la que nos paga. En el plano más puramente personal mi hermana murió de cáncer con 45 años, lo que sin duda marcó mi relación con la ciencia y con esta enfermedad.

Finalmente, desde un punto de vista académico: se habla de que el cáncer es una enfermedad del genoma. Mis líneas de investigación de los últimos 30 años han tenido como objeto entender el genoma de los organismos y cómo la información del genoma se expresa. En los tumores las células tienen una alteración drástica de la expresión de los genes, entender porqué ocurre esto es un problema de gran interés intelectual, además de un problema de gran trascendencia social.

PH – Para mi el estudio del cáncer tiene dos motivaciones bien diferentes. Por un lado, responde a una necesidad social, ya que es una enfermedad que afecta o va a afectar a muchas personas de nuestro entorno. El tener referentes cercanos que han padecido esta enfermedad es, por supuesto, una gran motivación. Y por otro lado es un reto científico tremendamente interesante, ya que es una de las enfermedades más complejas que existen.

«Espero que las futuras generaciones crean en las perspectivas y la necesidad de dedicar su formación a la investigación, en especial la oncológica.»

RL – Desde pequeña me gustaba mucho la biología y sobre todo la genética. Mi tesis doctoral la hice en biología molecular de plantas y fue muy interesante para mi formación, pero después se me abrieron oportunidades para trabajar en proyectos de investigación en señales de comunicación y oncogénesis, un tema que siempre me había apasionado y no tuve dudas.

Para mi la investigación oncológica es un tema que tiene el doble atractivo del saber y del poder aplicar ese conocimiento a un problema tan relevante para nuestra sociedad como es el cáncer. Además, por otra parte con mi posición como profesora de Genética me siento con la obligación y la oportunidad, en la media de lo posible, de transmitir a mis alumnos el interés por la investigación como base para que nuestra sociedad avance. Espero que las futuras generaciones crean en las perspectivas y la necesidad de dedicar su formación a la investigación, en especial la oncológica.

VEC – No debe ser fácil, porque deber enfrentarse a trabas económicas, porque los resultados son a largo plazo… ¿a qué se aferra un científico para seguir adelante? ¿Y en tu caso?

«Los científicos en este área perseguimos dos objetivos: el conocimiento y la devolución a la sociedad de beneficios que justifiquen la inversión.»

AA – Los científicos en este área perseguimos dos objetivos: el conocimiento y la devolución a la sociedad de beneficios que justifiquen la inversión. En este caso, son beneficios directamente medibles en diferentes formas de diagnóstico y tratamientos. Siendo verdad que los resultados son a largo plazo, la investigación se basa en un camino pasito a pasito y, créame, cada pasito supone siempre una satisfacción.

RL. El científico tiene una curiosidad que es la que alimenta su día a día en saber el por qué y como funcionan las cosas, sin embargo este trabajo es arduo y la carrera científica no es un camino de rosas, son muchas las horas en un laboratorio hasta que un resultado precedido de una hipótesis de trabajo se hace realidad. Sin embargo, desde mi punto de vista particular, es muy estimulante creer que con tu trabajo puedes contribuir, aunque sea con un pequeño grano de arena, a descifrar el complejo puzle y engranaje de la célula humana a la hora de preservar su material genético y evitar el desarrollo de un proceso tumoral. 

PH: La investigación es, a la vez, una fuente de frustraciones, especialmente por las trabas económicas y burocráticas, pero también nos da muchos momentos de satisfacción. Además de las grandes motivaciones que discutíamos antes, el conseguir avanzar en los pequeños retos, el tutelar y guiar a científicos jóvenes, etc es lo que te hace seguir avanzando.

VEC – ¿Por qué te decidiste por este proyecto en particular?

AA – Por su indudable interés social y biomédico pero, muy especialmente, porque estamos capacitados para realizarlo y somos competentes para obtener resultados, al tener una larga experiencia en la investigación de los mecanismos básicos de la respuesta celular al daño íntimamente ligados a los procesos cancerígenos.

«Son las metástasis las que terminan acabando con la vida de la mayor parte de los pacientes de cáncer»

JCR: Como decía anteriormente es particularmente interesante entender porque una célula que se encuentra en un tumor decide cambiar sus características y salir del tumor para invadir otro tejido. A veces estas células están meses circulando por el torrente sanguíneo o permanecen latentes en alguna parte de nuestro organismo para finalmente colonizar un tejido y formar una metástasis. Este comportamiento plantea una enorme cantidad de cuestiones en mi campo de trabajo de la expresión de los genes y la regulación epigenética. Pero es que, además, son las metástasis las que terminan acabando con la vida de la mayor parte de los pacientes de cáncer, por lo que entender estos procesos es esencial para realmente tener un impacto en las tasas de mortalidad provocadas por cáncer.

«La búsqueda de compuestos que puedan alterar el genoma y ser utilizados en un futuro próximo en una terapia selectiva para células tumorales.»

RL – Nosotros hacemos mucha investigación a nivel básico de los procesos por los cuales una célula es capaz de preservar su genoma, su material genético, que es como el libro de instrucciones. Aprovechando este conocimiento me parecía muy interesante poder incorporarme a este proyecto de investigación con un enfoque aplicado y traslacional, centrado en la búsqueda de compuestos que puedan alterar el genoma y ser utilizados en un futuro próximo en una terapia selectiva para células tumorales.

PH: Nuestro trabajo se nutre de fondos que, generosamente, la sociedad pone a nuestra disposición. Este proyecto creo que es una buena manera de devolver algo a esa sociedad.

VEC – Tenemos la sensación de que cada año hay más pacientes diagnosticados de cáncer ¿Por qué?

AA – Sí, y es así fundamentalmente por el envejecimiento de la población, posiblemente el estrés y cambios en la dieta. Por otro lado, los avances en los métodos de diagnósticos, que permiten detectarlos con más antelación.

«Hoy por hoy, hay tumores en los que se roza el 90 % de curación.»

PH – En España, la incidencia del cáncer, el número de nuevos diagnosticados con la enfermedad, es similar a la de países de nuestro entorno. Si bien es cierto que, de manera global, va subiendo, en algunos tumores concretos los números se mantienen constantes e incluso bajan ligeramente (por ejemplo los tumores gástricos). La subida es algo más acusada en mujeres que en hombres. Sin embargo, la subida en mortalidad en cáncer es mucho más moderada. Hoy por hoy, hay tumores en los que se roza el 90 % de curación.

Aunque es difícil establecer una causa, el simple envejecimiento de la población puede explicar parte de esta subida. La probabilidad de sufrir cáncer aumenta con la edad, por lo que a medida que envejece la población la incidencia ha de subir forzosamente. La inmensa mayoría de los tumores se diagnostica pasado los 60 años, con un pico entre los 70 y 75.

También se puede deber a cambios basados en los hábitos de vida. Por ejemplo, el cáncer de pulmón, se da mayoritariamente en hombres. Sin embargo, mientras que el número de casos diagnosticado está bajando gradualmente en los hombres, está subiendo en las mujeres. Los cambios sociales que hicieron que en el pasado más mujeres empezaran a fumar pueden explicar estas subidas. 

Las mejoras técnicas en la detección y tratamiento de los tumores explica que el número de diagnósticos esté subiendo mucho más que el de muertes.

JCR: Como decía antes, el cáncer es la enfermedad paradigmática de nuestro tiempo. En estos momentos ha sido desplazada en términos mediáticos por la COVID, pero en términos cuantitativos los datos son abrumadores. No soy oncólogo, ni epidemiólogo, pero mi opinión es que la mayor incidencia del cáncer en la actualidad en el mundo desarrollado tiene las siguientes causas, y no necesariamente en este orden: la avanzada edad a la que llegamos en la actualidad en occidente, nuestro modo de vida sedentario, la proliferación de sustancias químicas no naturales en el medio ambiente y los alimentos a los que estamos expuestos.

«Efectivamente, cada año el número de pacientes diagnosticados de cáncer es mayor pero esto es el resultado de diferentes factores.»

RL-Efectivamente, cada año el número de pacientes diagnosticados de cáncer es mayor pero esto es el resultado de diferentes factores. Por una parte, el aumento de edad y esperanza de vida de nuestra población, comparada con épocas anteriores, hace que un proceso secuencial como el cáncer se manifieste con mas probabilidad, sobre todo en edades avanzadas. Además, aunque el cáncer es una enfermedad genética, también hay factores ambientales que pueden contribuir a su desarrollo. Este es el caso de ciertos hábitos que nos exponen a agentes mutágenos que afectan a nuestro genoma. Como son entre otros el tabaco y la exposición a la luz ultravioleta con las radiaciones solares. Pero hay que ser optimistas. Hay que destacar que afortunadamente este aumento de pacientes también se debe a un mejor diagnóstico de esta enfermad gracias a los avances en biomedicina.

VEC – ¿Y cómo evoluciona la forma de hacerles frente?

PH – Los cambios se dan a muchos niveles. Desde mejoras en los equipos y técnicas de diagnóstico o la implantación de programas de detección precoz hasta mejoras en el tratamiento basadas en nuevos fármacos o en el refinamiento del uso de fármacos existentes. Tampoco hay que olvidar que no sólo se está mejorando la supervivencia de los enfermos. Sino que se están consiguiendo mejoras en su calidad de vida, disminuyendo las sintomatología derivada de la enfermedad o el propio tratamiento.

«Estas investigaciones también han permitido el diseño de fármacos.»

RL – Un paso muy importante es el avance en nuestro conocimiento del origen del proceso tumoral. Gracias a la investigación básica de los mecanismos que hacen que una célula se divida de forma descontrolada y adquiera capacidad invasiva, cada vez se están determinando mas genes que se pueden asociar con este proceso. Estos genes se presentan de formas alterada en el tumor “mutaciones” y pueden servir como “biomarcadores”  para el diagnóstico del cáncer. Estas investigaciones también han permitido el diseño de fármacos que tienen como diana directa a algunos de estos genes mutados “oncogenes”, o que actúan inhibiendo procesos asociados al tumor como el estrés replicativo, las modificaciones de la cromatina y cambios del metabolismo celular.

VEC ¿Vamos hacia tratamientos totalmente a la carta?

«Vamos hacia una medicina personalizada.»

AA – Vamos hacia una medicina personalizada. La revolución de las tecnologías genéticas de las últimas décadas tiene mucho que ver en ello.

PH – Se ha hablado mucho de las terapias a la carta. Sin embargo, hay que plantearse también que a veces es económicamente inviable intentar desarrollar un tratamiento para cada paciente. Ahora se busca intentar entender los tumores a nivel individual para buscar lo común para aplicar un tratamiento. También existe mucho trabajo en el diagnóstico detallado de los tumores.

Le pongo un ejemplo. Los tumores de mama se clasifican, básicamente en tres tipos, positivos para receptores de hormonas (progesterona y/o estrógeno), positivos para Her2 y triples negativos. Los primeros, en los que se conoce el mecanismo por el que se ha desarrollado, tienen muy buen tratamiento. El último grupo, de los triples negativos, es un cajón de sastre en el que están aquellos tumores de mama de los que se desconoce la causa. Algunos responden bien a un tratamiento, otros a otro, pero a priori no podemos saber a cuál. Aumentar nuestra resolución de diagnóstico para identificar subgrupos dentro de este grupo permitiría mejorar mucho su tratamiento.

«El cáncer no es una enfermedad sino muchas, más de 200.»

JCR: Sin duda. Como se ha dicho muchas veces el cáncer no es una enfermedad sino muchas, más de 200. Pero es que además un mismo tipo de tumor en un paciente o en otro puede tener características diferentes. Es más, unas partes de un tumor concreto de una persona pueden tener diferencias con respecto a otras partes del mismo tumor. Toda esta heterogeneidad es debido a un cierto componente estocástico que determina qué cambios (mutaciones y cambios epigenéticos) adquieren las células del tumor.

Las células tumorales son muy inestables genéticamente y acumulan diferencias. Dichas diferencias, dan características relativamente diferentes a las células tumorales que las hacen reaccionar o no ante determinados fármacos. Por lo tanto, conocer exactamente las características de las células del tumor de un paciente concreto es esencial para darle el tratamiento más adecuado. En esto consiste la medicina personalizada que es a lo que tenemos que ir obligatoriamente.

«Para el diseño se terapias a la carta es fundamental un buen diagnóstico.»

RL. Uno de los principales objetivos de la farmacogenética, es diseñar terapias personalizadas. Esto se aplica a diversas enfermedades, pero para el cáncer es mas difícil debido al carácter plural y heterogéneo de esta enfermedad genética.  Los tumores tienen un origen muy diverso y son muy heterogéneos, tanto entre diferentes pacientes, como en el mismo individuo. Por ello para el diseño se terapias a la carta es fundamental un buen diagnóstico. El reciente avance de las tecnologías de alto rendimiento genómicas, así como lo nuevos métodos de secuenciación constituyen una herramienta fundamental de estudio. En la actualidad disponemos de paneles “arrays” que permiten definir el perfil de los pacientes para poder así personalizar su tratamiento.

En relación al tratamiento a la carta se ha avanzado mucho en algunos cánceres de tipo familiar porque están bien definidos algunos marcadores comunes, como el gen BRCA2 en cáncer de mama.  Cada vez se conoce mejor el mecanismo de acción de este gen en la reparación de los daños en el genoma. Esto posibilita terapias dirigidas que tienen como estrategia combinar deficiencias o debilidades del tumor en la reparación de su material genético frente a las células normales mediante el  uso de fármacos específicos.

VEC – ¿Podremos prevenir o reducir la posibilidad de desarrollar tumores?

AA – Sin duda. Esto es una realidad que se constata en las estadísticas año tras año. Eso es lo que nos mantiene y nos obliga a seguir invirtiendo en investigación en este campo.

JCR: sí podremos, requerirá cambios en las sociedades, concienciación y normativas rigurosas. Y sobre todo más investigación en diversas áreas como la medicina preventiva y la salud pública.

VEC –¿Serán tratamientos más efectivos y con menos efectos secundarios?

AA – Seguro. Ese es el objetivo de toda investigación sobre el cáncer. Es una prioridad u obligación de cualquier tratamiento nuevo que una investigación en cáncer pueda dar como resultado, que tenga menos efectos secundarios.

«Los tratamiento de la medicina personalizada serán mucho más efectivos.»

JCR: Sí, los tratamiento de la medicina personalizada serán mucho más efectivos porque conoceremos con mucha más exactitud las características del tumor a tratar.

RL. En la medida que gracias a la Investigación científica conozcamos la base molecular de diferentes tipos de cáncer estaremos mas preparados para diseñar terapias mas efectivas y menos lesivas como la radioterapia.

VEC- ¿En qué situación está actualmente la investigación oncológica? ¿Y en España, en particular?

PH – La investigación avanza día a día. Especialmente nuestro conocimiento de los mecanismos que subyacen en la aparición de tumores, tanto a nivel general como en la caracterización de tumores específicos. Aunque se ha avanzado mucho, la propia naturaleza del cáncer hace difícil a veces que desde la sociedad se aprecie su avance. No hay que olvidar que cada tumor es diferente y, aunque existen algunas líneas maestras comunes, cada paciente desarrolla la enfermedad de una manera única.

 En España son muchos los grupos dedicados directa o indirectamente a la investigación oncológica. Y cuando digo directamente me refiero a investigadores que estudian las patologías y los enfermos, e indirectamente a los que trabajamos en entender los mecanismos básicos que se alteran en el desarrollo tumoral.

RL – La investigación oncológica está avanzando a muy buen ritmo, Es muy positivo ver como cada vez en España hay mas centros de investigación que trabajan en temas de biomedicina. Sin embargo, en España, en comparación con otros países europeos es bastante inferior el presupuesto destinado a la investigación. Y esto ciertamente supone un detrimento en el potencial que tienen nuestros grupos de investigación para afrontar este reto tan importante. 

VEC –¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta la investigación oncológica?

«Los problemas son básicamente de dos tipos: técnicos y económicos.»

PH – Los problemas son básicamente de dos tipos: técnicos y económicos.

Los económicos son muy claros, la falta de recursos limita la investigación. El número de investigadores y su capacidad de realizar trabajo siempre va a depender de los recursos disponibles.

A nivel técnico, el mayor problema es la individualidad del cáncer. Como he mencionado, cada caso es único, aunque con características comunes. Existen dos escuelas de tratamiento: el general y el tratamiento a la carta. El general, que es el que se suele aplicar, es el que se basa en nuestro conocimiento de las características comunes de un grupo amplio de tumores (por ejemplo tumores de mama luminales). La investigación actual va muy encaminada al desarrollo de terapias selectivas, en entender los tumores lo mejor posible para poder dar el tratamiento más adecuado posible.

«En cáncer los problemas en España son los mismos que para otros tipos de investigaciones.»

JCR: No puedo hablar de la investigación clínica, pero por lo que se refiere a la investigación traslacional en cáncer los problemas en España son los mismos que para otros tipos de investigaciones. Estos son: bajos presupuestos, pero sobre todo enormes trabas burocráticas, imprevisibilidad en las convocatorias, cambio constante en las normativas, auditorías ridículas decenas de años tras la finalización de los proyecto, etc.

RL. Por una parte, la complejidad biológica del tumor, con su heterogeneidad y su característica de inestabilidad genómica que lo hace muy dinámico, plástico y resistente a terapias. Otro gran problema lo constituye la falta de un programa sólido y continuado para el apoyo a la Investigación biomédica. 

VEC – ¿Podemos decir que estamos más cerca de vencer el cáncer?

AA – No sé si de vencerlo, pero estamos cada vez más cerca de controlarlo. Pero cada cáncer es una enfermedad diferente, por lo que esto es una tarea hoy por hoy completamente abierta.

PH: Quizás vencer al cáncer, en el sentido de curar todos los posibles, es una utopía. Pero ser capaz de curar una gran mayoría y de cronificar al resto. Es decir, conseguir terapias que aunque no eliminen completamente el tumor lo conviertan en una enfermedad crónica, está cada día más cerca.

JCR – Sin duda. Los datos están ahí. En algunos tipos de cáncer como el de mama, la tasa de supervivencia a 5 años ha subido a cerca del 90%. Sin embargo, es cierto que debido a esa heterogeneidad de la que antes hablábamos va a ser un proceso lento y paulatino.

RL – Si, yo creo que así lo demuestran los avances tecnológicos y el trabajo multidisciplinar de laboratorios en centros de investigación y hospitales.

VEC ¿En qué medida puede contribuir la sociedad a vencer el cáncer?

«Apoyando la investigación en cáncer.»

AA – Apoyando la investigación en cáncer. Esto se puede hacer de diferentes formas, aportando su granito de arena directamente, a través de fundaciones u otras vías. Pero también demandando a los gobiernos una mayor implicación en la investigación, especialmente en la investigación de calidad. Para ello es importante que la población aumente su nivel de formación en estos temas. Sin un mínimo nivel de información y cultura, todo es más difícil.

JCR: Una vida más natural, una mejor alimentación, ejercicio físico, menos contaminación, todas estas cosas sin duda contribuirán a prevenir los casos de cáncer. Y desde el punto de vista de la investigación. Un aumento de los presupuesto y de las facilidades para la investigación redundará sin duda en mejorar la calidad de vida de los pacientes y las posibilidades de curación.

RL. La población debe ser consciente del potencial que la investigación abre para el avance de la sociedad. Situaciones tan adversas como la pandemia de la Covid-19 así nos lo han hecho ver. Espero y confío en una creciente iniciativa de las asociaciones como “Vence el Cáncer” que apoyen esta labor de investigación esencial.

Una implicación de la sociedad que puede comenzar apoyando directamente este proyecto de investigación. Cualquiera puede contribuir a financiar el proyecto contra el cáncer de mama y de próstata a través de la Fundación Vencer el Cáncer. Basta con hacer una donación y seleccionar la opción «cáncer de mama y próstata, Sevilla

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