ganadora del certamen

Filotea Crasovan: «Gracias a la investigación en distintos campos podremos hacer frente al cáncer»

Así de rotundo se expresa la flamante ganadora del XXXII Certamen Jóvenes Investigadores, Filotea Crasovan Neacsu, del Institut Montserrat Roig, en Barcelona, por su trabajo relacionado con el cáncer «Un enfoque novedoso para el tratamiento de cáncer de cerebro: la nanorobótica». La ganadora del premio nos ha concedido una entrevista a Vencer el Cáncer, donde nos ha contado experiencias interesantísimas sobre su trabajo y su persona como joven investigadora. Sorprende que con su edad lo tenga todo tan claro e incluso se atreve a dar ciertas claves que pueden seguir los jóvenes que quieran dedicarse a esto de la ciencia.

¿Nos podrías explicar brevemente, en 2 o 3 líneas, en qué consiste tu trabajo, el cual ha sido ganador del XXXII Certamen de Jóvenes Investigadores?

Mi trabajo de investigación, titulado como «Un enfoque novedoso para el tratamiento de cáncer de cerebro: la nanorobótica», es un proyecto que está dividido en dos secciones básicas: una parte teórica, por un lado y otra práctica, por otro. Así, en la primera desarrollo un diseño hipotético de un nanorobot cuyo objetivo es detectar, atacar y destruir un tipo de cáncer de cerebro, denominado «astrocitoma», el cual podría evolucionar hacia tumores más agresivos del tipo del glioblastoma multiforme. El reto que supone efectuar un proof of concept es que, para ello, el nanorobot debe atravesar la barrera hematoencefálica, que es el componente que permite mantener como entidades separadas el sistema nervioso y la resta de nuestro organismo. Asimismo, en la segunda parte, a través de distintos experimentos, subrayo la importancia de cuáles son los parámetros que un investigador debería tener en cuenta a la hora de proponer un nanorobot. Muchos de estos procedimientos nos dan la posibilidad de caracterizar físicamente estos nanomotores. Además, también hay una pequeña sección dedicada a las implicaciones éticas que desvela el proyecto.

¿Cómo te ha ayudado Jordi Milian, como tutor en este proyecto de investigación ?

Jordi Milian, como tutor de mi trabajo de investigación, me ha aportado, antes que nada, múltiple soporte moral. En este sentido, me ha apoyado cada vez que he participado en diversos concursos, certámenes o ferias de investigación para jóvenes, ya que es consciente de que la comunicación científica es una de las disciplinas más relevantes hoy en día, en un mundo en el cual las cámaras de eco y las noticias falsas nos acechan. Aún así, mi tutor me ha ayudado mayoritariamente en las gestiones administrativas, las cuales eran necesarias para poder participar en las actividades científicas que he mencionado anteriormente. 
Sin embargo, también me gustaría dedicar este apartado a mi padre, ex-investigador en  en el campo de óptica en el centro de investigación ICFO (Instituto de Ciencias Fotónicas), que siempre se ha materializado a mi lado de forma incondicional, día y noche, para resolver las dudas que me iban golpeando a cada nanopaso que daba a lo largo de la realización del proyecto. De la misma manera, hago mención a mi mentor científico Rafael Mestre, quien me ayudó a manejar y supervisó los experimentos que debía llevar a cabo. 

¿Tiene mayor recorrido o más posibilidades tu estudio sobre el cáncer de cerebro?

En un futuro cercano me haría mucha ilusión el hecho de poderme poner en contacto con distintos centros de investigación, porque me daría la magnífica oportunidad de conocer los obstáculos y las conclusiones que los investigadores están extrayendo de sus proyectos científicos en relación con el cáncer de cerebro. De esta forma, podría ampliar las condicionantes que he propuesto en el diseño hipotético de mi proyecto. Al fin y al cabo, el trabajo más interesante de un bioingeniero es combinar y comprimir mucha información en una sola idea para mejorar la salud y el bienestar. 

Por otro lado, cabe destacar que una de mis intenciones es imprimir con una impresora 3D uno de los últimos modelos que he realizado para ejemplificar el nanorobot postulado. En última instancia sería un placer para mí trabajar con Robert Freitas, el pionero de la técnica denominada «diamondoid mechanosynthesis», ya que sería un hito para la ciencia construir el primer nanorobot de la humanidad. 

¿Cuál es el futuro que le depara a una joven investigadora como Filotea Crasovan? ¿A qué te gustaría dedicarte?

En la actualidad estoy cursando el primer año del grado de Medicina en el Campus Clínic, el cual pertenece a la Universitat de Barcelona. En un futuro cercano me gustaría hacer pequeños avances en el proyecto en el cual ya hace más de dos años que me embarqué; por lo que en mi perspectiva ideal me gustaría colaborar con distintos grupos de investigación que trabajan entorno a la biomedicina. La finalidad de la trayectoria que me depara es que pueda mejorar mis habilidades de práctica en el laboratorio, ganar experiencia clínica y ampliar la visión que me he formado acerca de los nuevos procedimientos basados en la nanotecnología. Los próximos proyectos me gustaría encararlos hacia la medicina preventiva, es decir, hacia la maximización del conocimiento que albergamos sobre el origen del cáncer. Según mi parecer, descubrir el origen de la patología de las neoplasias nos puede ayudar a reconocer cuáles son las raíces del problema. En concreto, me gustaría dedicarme a la investigación en el campo de la nanomedicina, a parte de practicar como médico (en el departamento de oncología o neurocirugía) y de, posiblemente, reservar unas horas para actividades de diseminación científica. 

Momento en el que anunciaban a Filotea Crasovan como ganadora del XXXII Certamen de Jóvenes Investigadores

¿Debería España o un país desarrollado como el nuestro, apostar claramente por la investigación?

¡Claro que sí! No hay ningún motivo para pensar que nuestro actual paradigma científico sea el definitivo en la historia de la humanidad, por lo que tanto la investigación básica como la aplicada es un componente fundamental en la mejora de las pruebas diagnósticas, los medicamentos y las terapias médicas. Estos avances son los que nos permiten, en estos días tan teñidos por la pandemia provocada por el coronavirus, desarrollar vacunas en un tiempo récord, mientras otros tipos de soluciones terapéuticas surgen para hacer frente a los distintos estadios en los que se encuentran los pacientes. 

¿Este tipo de certámenes crees que son importantes para fomentar el desarrollo de jóvenes investigadores como tú?

Por supuesto que cada certamen se trata de un momento único, una actividad, que focaliza sus esfuerzos para agrupar a los jóvenes de secundaria. Estas experiencias se organizan a fin de compartir los conocimientos asimilados en base a la realización de los proyectos de investigación. Si, además, el escenario engloba jóvenes que están unidos por la misma vocación, una vocación anclada en la ciencia, pero también en la lucha contra el cáncer, este es un valor añadido que debemos apreciar entre todos. 

«Tanto la investigación básica como la aplicada es un componente fundamental en la mejora de las pruebas diagnósticas, los medicamentos y las terapias médicas«

¿Consideras importante la labor de entidades y ONG como la fundación Vencer el Cáncer que tiene como objetivo acercar la investigación a los jóvenes y convencer de su importancia para la sociedad?

Sí, sin duda alguna. Estoy segura de que sin la acción perseverante y continuada por parte de estas asociaciones no se conseguiría difundir y concienciar a los jóvenes, igual que a sus familiares, de que el cáncer es una de las epidemias de nuestra sociedad y de otros países desarrollados. Como investigadora y estudiante, creo fervientemente que es muy importante involucrarse en actividades enfocadas en la diseminación, ya que si los ciudadanos no reciben parte de esta educación científica, no podrán formar parte del cambio que tiene lugar en el mundo gracias a la ciencia.

Cómo joven investigador, ¿crees que podremos vencer el cáncer en un futuro cercano?

Como Richard Feynamn decía: «There’s plenty of space at the bottom of the room», es decir, aún queda mucho espacio en el fondo de la habitación para aprender y seguir buscando soluciones para vencer al cáncer. Será gracias a la investigación en distintos campos, a la interrelación entre ellos y a su multidisciplinariedad que podremos hacer frente al cáncer o, al menos, comenzar a hacer posible su cronificación para todas la tipologías de cáncer que existen.

¿Qué mensaje le darías a los jóvenes que tengan interés por la investigación? 

Sea cual sea el el objeto de vuestro interés por la investigación: disponed de mucha paciencia, que es la madre de la ciencia. La ciencia os proporcionará con la suficiente sabiduría y determinación para encontrar el camino que os ayudará a completar el trabajo. Un trabajo elegante, riguroso y lleno de practicidad. Y, a falta de inspiración, no tenéis que hacer nada más que sumergiros en el sagrado acto de la lectura. Os insto a que leáis muchísimo, ¡porque seguro que en algún recóndito lugar de vuestro cerebro quedará grabada esa información para que sea útil en el futuro! 

La fundación Vencer el Cáncer está francamente satisfecha de poder inspirar a jóvenes como Filotea, y otorgar a esta joven investigadora un premio como este, que le ayude a continuar su larga y favorable carrera por delante. Tal vez estemos viendo los primeros pasos de alguien que nos lleve a vencer el cáncer de cerebro, gracias a la nanorobotica.

Si quieres formar parte de esto, se necesitan recursos, para investigar y para promover a nuestros jóvenes valores.

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