Andrés Aguilera (coordinador del proyecto de investigación contra el cáncer de mama y próstata): «Estamos más cerca de controlar el cáncer»

Autor: Toñi Ricoy Publicado el: 23-06-2014

El cáncer de mama y el de próstata son dos de los tumores más frecuentes entre mujeres y hombres (respectivamente) y constituyen el objetivo del proyecto de investigación en el que trabajan tres grupos de científicos -coordinados por Andrés Aguilera- en el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer) en Sevilla. El propio Andrés Aguilera dirige uno de los grupos -junto a Rosa Luna- y Pablo Huertas y José Carlos Reyes los otros dos.

Hemos querido acercarnos un poco más a estos investigadores, sus motivaciones, sus avances… en una conversación con Andrés Aguilera y Pablo Huertas en la que podremos conocer mejor uno de los proyectos co-financiados por la Fundación Vencer el Cáncer.

Empezamos repasando sus trayectorias:

Andrés Aguilera, coordinador del proyecto

Tras dos períodos de post-doctorado en la Universidad de Darmstadt (Alemania) y el NYU Medical Center (EE.UU.), Andrés Aguilera comenzó su propio laboratorio en la Universidad de Sevilla en 1991. En septiembre de 2007 se incorporó como fundador e investigador principal (IP) a un Centro de Biomedicina nuevo en Sevilla, CABIMER, como Jefe del Departamento de Biología Molecular, en el que fue Vice-Director Científico desde 2010 a 2012. Su investigación ha sido financiada por fondos competitivos del Gobierno español, la Unión Europea, la Fundación Europea de la Ciencia o el Programa de Ciencia Human Frontier. Ha completado la formación de 20 estudiantes de doctorado y ha supervisado el trabajo de 19 investigadores postdoctorales, creando una escuela de jóvenes investigadores de gran éxito que ahora dirigen sus propios laboratorios. Ha publicado más de 140 artículos y revisiones originales. Es miembro electo de EMBO, miembro del Consejo Editorial de varias revistas internacionales de alto impacto (EMBO J, EMBO Rep., Mol. Cell Biol., Mol Gent Genom., etc.); miembro de varios comités internacionales de evaluación de varios centros de investigación (España, Francia, Chequia). Ha recibido varios Premios Científicos (Premio Carmen y Severo Ochoa de Investigación, Premio Columela de Investigación en Salud de la Junta de Andalucía; Premio FAMA de Investigación de la Universidad de Sevilla, etc.). Es Catedrático de Genética de la Universidad de Sevilla.

José Carlos Reyes

José Carlos Reyes es Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad de Sevilla. Realizó su tesis doctoral en el Instituto de Bioquímica Vegetal y Fotosíntesis (IBVF) entre 1990 y1994. Posteriormente realizó una estancia postdoctoral en el Instituto Pasteur de París, donde comenzó sus estudios sobre remodelación de la cromatina y epigenética en mamíferos. Tras una breve estancia como profesor invitado en el National Institut of Health en Bethesda, USA, en el 2000 obtuvo una plaza en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y comenzó su propio laboratorio en el IBVF en Sevilla. En 2002 obtuvo el premio para Jóvenes Investigadores de la Academia Sevillana de Ciencias. En la actualidad es Investigador del CSIC y dirige un grupo de investigación en el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (CABIMER). Ha publicado más de 60 artículos sobre distintos temas siempre relacionados con la expresión génica, la cromatina y la epigenética.

Pablo Huertas

Pablo Huertas se doctoró en Biología Molecular y celular en el año 2004 por la Universidad de Sevilla. A continuación, estuvo trabajando hasta el año 2010 en el Gurdon Institute of Cancer Research and Developmental Biology como investigador postdoctoral. En el año 2010 se incorporó a CABIMER como investigador junior, e inició su propio grupo de investigación. Desde entonces, ha estado trabajando en la relación de la reparación del ADN con diversas enfermedades, incluido el cáncer. Sus descubrimientos han sido publicados en revistas de prestigio internacional. Su labor es posible gracias a financiación obtenida en convocatorias regionales, nacionales y europeas.

 

Equipo de investigación contra el cáncer de mama y próstata - Cabimer

Investigadores de los tres equipos que trabajan en Cabimer en el proyecto de investigación contra el cáncer de mama y próstata. Abajo, el primero por  la izquierda, Andrés Aguilera. El primero por la derecha, José Carlos Reyes y, a su lado, Pablo Huertas.

VEC – ¿En qué consiste este proyecto que usted coordina?

Andrés Aguilera – El objetivo del proyecto es identificar potenciales fármacos anti-tumorales entre un conjunto específico de moléculas pequeñas que tengan un claro efecto en tres elementos que controlan la homeostasis del genoma: epigenética, inestabilidad genómica asociada a la transcripción y la reparación y señalización de roturas cromosómicas de doble cadena. Los tres se han asociado al desarrollo del cáncer de manera independiente. En el proyecto participan tres grupos de investigación del CABIMER. Uno lo dirijo yo, que además coordino los tres, con Rosa Luna. José Carlos Reyes y Pablo Huertas dirigen los otros dos.

VEC – ¿Cuál es el objetivo de este trabajo?

AA – El objetivo es utilizar métodos de detección simples con una colección de moléculas pequeñas, además de un grupo pre-seleccionado de compuestos anti-tumorales potenciales por su capacidad para alterar el estado de la cromatina, inducir la transcripción asociada a la inestabilidad genómica o alterar la señalización y reparación de roturas. Pretendemos, a largo plazo, explorar la posibilidad de un tratamiento combinado con diferentes fármacos que se pueda traducir fácilmente a la atención de los pacientes. El proyecto se centra específicamente en cáncer de mama y de próstata, al ser los que tienen la prevalencia más alta de todos los tumores en mujeres y hombres, respectivamente.

VEC – Tenemos la sensación de que cada año hay más pacientes diagnosticados de cáncer ¿Cómo está evolucionando realmente?

AAEn España, la incidencia del cáncer, el número de nuevos diagnosticados con la enfermedad, es similar a la de países de nuestro entorno. Si bien es cierto que, de manera global, va subiendo, en algunos tumores concretos los números se mantienen constantes e incluso bajan ligeramente (por ejemplo los tumores gástricos). La subida es algo más acusada en mujeres que en hombres. 

Sin embargo, la subida en mortalidad en cáncer es mucho más moderada. Hoy por hoy, hay tumores en los que se roza el 90 % de curación.

Pablo HuertasVEC ¿A qué se debe esta evolución?

Pablo Huertas Aunque es difícil establecer una causa, el simple envejecimiento de la población puede explicar parte de esta subida. La probabilidad de sufrir cáncer aumenta con la edad, por lo que a medida que envejece la población la incidencia ha de subir forzosamente. La inmensa mayoría de los tumores se diagnostica pasado los 60 años, con un pico entre los 70 y 75.

También se puede deber a cambios basados en los hábitos de vida. Por ejemplo, el cáncer de pulmón, se da mayoritariamente en hombres. Sin embargo, mientras que el número de casos diagnosticado está bajando gradualmente en los hombres, está subiendo en las mujeres. Los cambios sociales que hicieron que en el pasado más mujeres empezaran a fumar pueden explicar estas subidas. 

Las mejoras técnicas en la detección y tratamiento de los tumores explica que el número de diagnósticos esté subiendo mucho más que el de muertes.

VEC ¿Y cómo evoluciona la forma de hacerles frente?

PH Los cambios se dan a muchos niveles. Desde mejoras en los equipos y técnicas de diagnóstico o la implantación de programas de detección precoz hasta mejoras en el tratamiento basadas en nuevos fármacos o en el refinamiento del uso de fármacos existentes. Tampoco hay que olvidar que no sólo se está mejorando la supervivencia de los enfermos, sino que se están consiguiendo mejoras en su calidad de vida, disminuyendo las sintomatología derivada de la enfermedad o el propio tratamiento.

VEC ¿En qué niveles está actualmente la investigación oncológica?

PH La investigación avanza día a día. Especialmente nuestro conocimiento de los mecanismos que subyacen en la aparición de tumores, tanto a nivel general como en la caracterización de tumores específicos. Aunque se ha avanzado mucho, la propia naturaleza del cáncer hace difícil a veces que desde la sociedad se aprecie su avance. No hay que olvidar que cada tumor es diferente y, aunque existen algunas líneas maestras comunes, cada paciente desarrolla la enfermedad de una manera única.

VEC ¿Y en España, cómo estamos?

PH En España son muchos los grupos dedicados directa o indirectamente a la investigación oncológica. Y cuando digo directamente me refiero a investigadores que estudian las patologías y los enfermos, e indirectamente a los que trabajamos en entender los mecanismos básicos que se alteran en el desarrollo tumoral.

VEC ¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta la investigación oncológica?

PH Los problemas son básicamente de dos tipos: técnicos y económicos.

Los económicos son muy claros, la falta de recursos limita la investigación. El número de investigadores y su capacidad de realizar trabajo siempre va a depender de los recursos disponibles.

VEC ¿Y los problemas técnicos?

PH A nivel técnico, el mayor problema es la individualidad del cáncer. Como he mencionado, cada caso es único, aunque con características comunes. Existen dos escuelas de tratamiento: el general y el tratamiento a la carta. El general, que es el que se suele aplicar, es el que se basa en nuestro conocimiento de las características comunes de un grupo amplio de tumores (por ejemplo tumores de mama luminales). La investigación actual va muy encaminada al desarrollo de terapias selectivas, en entender los tumores lo mejor posible para poder dar el tratamiento más adecuado posible.

VEC ¿Vamos entonces hacia tratamientos totalmente a la carta?

PH Se ha hablado mucho de las terapias a la carta. Sin embargo, hay que plantearse también que a veces es económicamente inviable intentar desarrollar un tratamiento para cada paciente. Ahora se busca intentar entender los tumores a nivel individual para buscar lo común para aplicar un tratamiento. También existe mucho trabajo en el diagnóstico detallado de los tumores. Le pongo un ejemplo. Los tumores de mama se clasifican, básicamente en tres tipos, positivos para receptores de hormonas (progesterona y/o estrógeno), positivos para Her2 y triples negativos. Los primeros, en los que se conoce el mecanismo por el que se ha desarrollado, tienen muy buen tratamiento. El último grupo, de los triples negativos, es un cajón de sastre en el que están aquellos tumores de mama de los que se desconoce la causa. Algunos responden bien a un tratamiento, otros a otro, pero a priori no podemos saber a cuál. Aumentar nuestra resolución de diagnóstico para identificar subgrupos dentro de este grupo permitiría mejorar mucho su tratamiento.

VEC  –¿En qué medida es este proyecto importante para la sociedad?, pensando en la incidencia del cáncer de mama y de próstata y en el impacto social que tienen.

PH Los tumores de mama y próstata son los de mayor prevalencia específicamente en hombres y en mujeres.  La prevalencia, por diferenciarlo de la incidencia, es el número de enfermos que en un momento dado conviven con la enfermedad. Así, otros tienen más incidencia (se diagnostican más nuevos casos), pero el número de casos que están simultáneamente enfermos es menor. Son tumores con buen diagnóstico en general. Sin embargo, en ambos casos existen subtipos con una respuesta pobre al tratamiento. Antes comentábamos el caso de los triple negativos.

Andrés AguileraVEC Centrémonos ahora en la parte más personal para conocer qué motiva a un científico, en este caso a Andrés Aguilera, ¿qué le ha llevado a dedicarse a la investigación oncológica?

AA La  implicación de respuesta celular al daño como principal causante de los procesos tumorales, un tema de extraordinario interés básico que es central para entender el proceso tumorigénico y una pieza clave para definir nuevas herramientas de diagnostico y nuevas terapias.

VEC – No debe ser fácil, porque deber enfrentarse a trabas económicas, porque los resultados son a largo plazo… ¿qué tiene un científico para seguir adelante? ¿Y en su caso?

AA – Los científicos en este área perseguimos dos objetivos: el conocimiento y la devolución a la sociedad de beneficios que justifiquen la inversión. En este caso, son beneficios directamente medibles en diferentes formas de diagnóstico y tratamientos. Siendo verdad que los resultados son a largo plazo, la investigación se basa en un camino pasito a pasito y, créame, cada pasito supone siempre una satisfacción.

VEC – ¿Por qué se decidió por este proyecto en particular?

AA – Por su indudable interés social y biomédico pero, muy especialmente, porque estamos capacitados para realizarlo y competentes para obtener resultados, al tener una larga experiencia en la investigación de los mecanismos básicos de la respuesta celular al daño íntimamente ligados a los procesos cancerígenos.

VEC – ¿Qué supondrá para los pacientes su trabajo?

AA – Es pronto para aventurar; pero confiamos que abra expectativas de diagnósticos y sirvan para explorar nuevos tratamientos más específicos

VEC – ¿Podremos prevenir o reducir la posibilidad de desarrollar tumores?

AA – Sin duda. Esto es una realidad que se constata en las estadísticas año tras año. Eso es lo que nos mantiene y nos obliga a seguir invirtiendo en investigación en este campo.

VEC – ¿Serán tratamientos más efectivos?

AA – Seguro. Ese es el objetivo de toda investigación sobre el cáncer

VEC – ¿Con menos efectos secundarios?

AA – Esa es una prioridad u obligación de cualquier tratamiento nuevo que una investigación en cáncer pueda dar como resultado.

VEC – ¿En qué plazos podría ser una realidad?

AA – En la investigación biomédica no se pueden establecer plazos. Cuando se define un nuevo compuesto con potencial, son muchas las pruebas antes de llegar a los ensayos clínicos y su aprobación para el uso en Medicina. Creo que no es prudente generar expectativas que pueden no ser realistas.

VEC – ¿Pero sí podemos decir que estamos más cerca de vencer el cáncer?

AA – No sé si de vencerlo, pero estamos cada vez más cerca de controlarlo. Pero cada cáncer es una enfermedad diferente, por lo que esto es una tarea hoy por hoy completamente abierta.

VEC – ¿En qué medida puede contribuir la sociedad a vencer el cáncer?

AA – Apoyando la investigación, especialmente la investigación. Esto se puede hacer de diferentes formas, aportando su granito de arena directamente, a través de fundaciones u otras vías. Pero también demandando a los gobiernos una mayor implicación en la investigación, especialmente en la investigación de calidad. Para ello es importante que la población aumente su nivel de formación en estos temas. Sin un mínimo nivel de información y cultura, todo es más difícil.

Una implicación de la sociedad que puede comenzar apoyando directamente este proyecto de investigación. Cualquiera puede contribuir a financiar el proyecto contra el cáncer de mama y de próstata a través de la Fundación Vencer el Cáncer. Basta con hacer una donación y seleccionar la opción «cáncer de mama y próstata, Sevilla).

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